San Juan de la Escalera, una de las mayores figuras del monacato de la Iglesia Ortodoxa, y abad del monasterio del Sinaí a principios del siglo VII, fue el autor de la Escalera de la Ascensión Divina, de ahí su epíteto. El libro guía a los monjes a través de treinta peldaños, empezando por la renuncia a las cosas mundanas, hasta la perfección. En esta composición, los monjes son asistidos por ángeles en su lucha por alcanzar la cima, donde les espera Cristo. San Juan de la Escalera ya está en la cima. Le acompaña el obispo Antonio, a quien parece estar dedicado el icono.
La representación de este tema en un icono sigue siendo única.