Las tres figuras emblemáticas de la iconografía del Sinaí están artísticamente dispuestas en este icono. La Madre de Dios, en el tipo de la Virgen de la Zarza, está de pie en la Zarza Sagrada. A su lado, Santa Catalina, cuyo culto se introdujo en el monasterio tras el traslado allí de sus reliquias en los siglos X-XI, sustituye a los profetas y santos que normalmente flanqueaban a la Virgen Madre de Dios en los iconos más antiguos. La figura de Moisés soltando su sandalia hace referencia al acontecimiento histórico de la Teofanía, lo que convierte a este icono en la quintaesencia de los iconos de peregrinación al Sinaí.